La ciencia del éxito

Nosotros respondemos mejor al éxito que al fracaso. Mucho se ha escrito sobre aprender de los fracasos, y si bien es posible aprender grandes lecciones de errores cometidos, ahora la neurociencia nos muestra que nada tiene tanto éxito como el éxito. ¿Has tenido alguna vez has tenido un juego de fútbol, presentación o algún otro desafío en el que todo lo haces es oro? Luego, al día siguiente, realizas de nuevo la misma actividad y metes la pata una vez y otra vez y parece que nada te funciona. Hay una razón en nuestro cerebro para eso, y mientras más conscientes estés de ello, tendrás más posibilidades para crear un impulso de éxito en tu negocio.

Earl Miller del MIT (Massachusetts Institute of Technology), y Marcos Histed de Harvard encontraron que nuestras neuronas conservan memoria y se vuelven más afinadas cuando tenemos éxito, pero no lo hacen cuando el éxito no está presente. Hay una diferencia entre la ausencia de éxito y la presencia de fracaso. Por ejemplo, cuando un error lleva a una consecuencia negativa, tenemos una tendencia a aprender de ello y girar en otra dirección. No necesariamente aprendemos qué debemos hacer, pero si aprendemos lo qué no debemos hacer. Por otro lado, cuando hay falta de éxito, pero sin errores aparentes (por ejemplo perder dinero en el mercado de valores pero no tienes nada que ver con ello), nada parece cambiar en el cerebro, y relativamente poco aprendizaje tiene lugar.

Cuando estás aprendiendo algo nuevo y tienes éxito, aunque sea pequeño, tu cerebro recibe una pequeña recompensa de un neurotransmisor de placer llamado Dopamina. La Dopamina es utilizada para reforzar las vías neuronales necesarias para aprender una nueva habilidad. Tu cerebro se rinde ante aquellas actividades que te dan golpes de placer. En realidad puedes volverte adicto al éxito. Pero la gran noticia es que cuanto más éxito tengas, más tiempo tu cerebro retiene la información apropiada para ayudarte a tener éxito otra vez.

Las implicaciones de esto parecen enormes para ti y tu negocio. Ahora sabemos que lo que celebras (por lo general el éxito) se repite, y cuanto más lo hagas, más obtienes de ese  comportamiento. A continuación hay 5 cosas que puedes hacer en tu organización para tomar ventaja de esta ciencia y hacer crecer tu bola de nieve de éxito:

1. Está buscando experimentar el éxito, no aprender de los errores. Cuando discutes por errores, asegúrate de que no sólo te enfoques en la parte de lo que “no se debe hacer”. Si quieres encabezar el camino al éxito, tienes que entender lo que es correcto e intentar un comportamiento exitoso hasta que tengas un resultado positivo.

2.  Mantén tu cabeza positiva. Cuando te equivocas, no permitas que la reacción negativa te gobierne. Tienes que mantenerte positivo. Tu actitud debería consistir en que tendrás otra posibilidad para hacerlo bien. Enfócate en el siguiente turno. Dicho en términos de neurociencia, cuando te encuentras inmerso en la negatividad, la hormona estresante llamada Cortisol cubre al cerebro y bloquea el acceso a la parte del cerebro que genera éxito. Te vuelves más y más frustrado y seguirás cometiendo errores. Tómate un descanso, cuando puedas volver al desafío con una perspectiva nueva y positiva, estarás preparado para intentarlo de nuevo.

3. Nada sustituye a la práctica. Al alcanzar el éxito, imita el mismo comportamiento nuevamente con relativa rapidez después de tu último éxito. De este modo crearás vías nerviosas más densas para los comportamientos exitosos. En esencia, practica y practica el arte de éxito. Concéntrate en los intentos con resultados positivos; ignora los equivocados.

4. Celebra. Si estás tratando de enseñarle a alguien una nueva habilidad, celebra sus éxitos y pasa por alto sus errores a menos que el fallo sea perjudicial.

5.  La retroalimentación positiva es como dinero efectivo en el banco. Como líder, tienes que “pescar” a la gente haciendo las cosas bien y asegúrate de que ellos sepan que los has observado. Una de tus actividades más importantes como jefe éxito será repartir de inmediato retroalimentación positiva cuando alguien hace algo bien, no esperes las próximas reuniones o la próxima vez que te los cruces en el pasillo. Sé bueno y consistente en eso.

Hay pocas cosas tan emocionantes como “engendrar” éxito, sobre todo cuando sabes que puedes hacerlo deliberadamente. Si quieres ser el titán de la industria y tener una alta tasa de éxito, sigue haciéndolo. Date cuenta cuando tú y los demás lo hacen bien y hazlo una y otra vez.


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