5 mitos dañinos sobre los planes de negocio
Creer estas mentiras puede ser perjudicial para tu negocio. A continuación las aclaramos:
Mito No. 1: Los inversionistas no leen los planes de negocio.
Según algunos expertos los inversionistas no leen los planes de negocio, pero lo que realmente sucede es que los inversionistas suelen rechazar un negocio sobre la base de una reunión informal o un resumen. El plan se vuelve más importante a medida que aumenta el interés de los inversionistas. Esta dinámica conduce a cierta confusión natural. No puedes conseguir la inversión sin un plan, pero puedes ser rechazado si no tienes un plan.
Y otra cosa que se enciende es el factor de frescura, que se relaciona con el placer de hacer lo contrario. A los inversionistas les gusta decir que no leen los planes de negocio pero no admiten que tienen dentro de su personal analistas que si lo hacen.
Mito No. 2: Una Presentación informal es mejor que un Plan de negocios.
Éste mito está particularmente de moda en estos días. Es como decir: “No escribas un guión, sólo haz la película”. Una reunión o presentación informal de negocios resume un plan de negocios. En su núcleo, se necesita un poco de planificación para tener una idea de lo que el negocio va a hacer, y una presentación breve sin un pronóstico de ventas, puntos de referencia, tasas proyectadas de crecimiento, el enfoque de mercado, producto o servicio, que son los componentes básicos del plan de negocios, está vacía.
Los inversores pueden decir por tu presentación si tienes un plan. La falta de planificación se hace evidente y ellos la ven de inmediato cuando te preguntan sobre las distintas opciones y alternativas. Tienes que conocer tu plan al derecho y al revés, incluso si tu audiencia sólo ve un resumen bien elaborado.
Mito No. 3: La Planificación te hace perder tiempo.
No, si lo haces bien, adoptas un proceso, haces seguimiento de los cambios, lo mantienes vivo y gestionas tu empresa gracias a el. Hay casos extremos en los que algunas personas dejan que el desarrollo del plan de negocios se convierta en un fin en sí mismo, algo que se interpone en el camino del negocio en lugar de ayudar a optimizarlo. Pasar meses y meses en la elaboración del plan, y no hacer nada más, no es una buena idea. Sin embargo, eso no quiere decir que no deberías centrarse en el plan. Pero no dejes que consuma todo tu tiempo y energía.
Mito No. 4: La investigación no respalda el valor de la planificación.
De vez en cuando se realizan estudios o investigaciones donde se pregunta a las empresas con éxito si tenían un plan de negocios, y muchas de ellas responden que no. El problema surge al confundir el antiguo documento formal de plan de negocio, que puede o no existir, con tener un plan. Muchos empresarios hacen eco de la misma incomprensión, diciendo que no tenían un plan de negocios, lo que significa un documento formal. Pero si los investigadores preguntaran a los empresarios si habían desarrollado la estrategia, prioridades, calculado los costos de inversión y flujo de caja previsto, los participantes del estudio probablemente dirían que sí.
Mito N º 5, La Planificación reduce la flexibilidad.
Si tienes previsto ir a cierto destino, ¿eso te impide cambiar la ruta? Si escribes un plan una vez al año, sin pensar qué hacer lo que dice “porque es en el plan”? Eso es simplemente tonto. El plan y la gestión de los negocios trabajan juntos como un lugar de destino previsto y la dirección. Ambos requieren una corrección del rumbo. Sería tonto planear una vez al año, o una vez en la vida empresarial, y luego ejecutar el plan ciegamente. La planificación real involucra el plan y la revisión regular, corregir el rumbo y la gestión. Un plan nos ayuda a priorizar, definir y establecer estrategias a largo plazo y objetivos a corto plazo; una revisión periódica del plan nos ayuda tener en cuenta la importancia de pensar en largo plazo mientras gestionamos el corto plazo inmediato.
Un poco de verdad, haz los mitos a un lado.
El plan es un mapa, pero todavía tienes que mantener las manos en el volante. Si piensas que tu negocio está mejor sin un plan, te equivocas.
Un plan de negocios bien elaborado puede guiarte con éxito a través de un mercado en continuo cambio. A pesar de que las cosas cambian y seguirán cambiando, el plan mantiene los puntos de referencia de las interrelaciones entre las diferentes partes para que puedas manejas el cambio con mayor eficacia.
